¿Cuáles son los efectos secundarios más comunes del consumo de marihuana?

¿Cuáles son los efectos secundarios más comunes del consumo de marihuana?

  • Al igual que cualquier otra sustancia, el cannabis no es totalmente inofensivo; aunque la mayoría de sus efectos secundarios son leves, transitorios y desaparecen a medida que aumenta la tolerancia.
  • Pero también pueden aparecer efectos secundarios más graves después del consumo de dosis altas, o cuando el cannabis se usa en combinación con otras sustancias que aumentan sus efectos (por ejemplo, alcohol).
  • A continuación, trataremos brevemente los factores de riesgo más importantes a los que se enfrenta cualquier consumidor de marihuana.

Existe numerosa evidencia científica que demuestra que el cannabis puede ayudar con una gran variedad de patologías médicas. Sin embargo, como cualquier otra cosa que introduzcas en tu cuerpo, puede tener efectos secundarios. A veces, se trata de efectos deseados, otras veces pueden ser efectos negativos (o indeseables).

Como ocurre con todo, la moderación es la clave. Una cosa que hace que el cannabis sea único es su naturaleza bifásica: las dosis bajas y altas pueden tener efectos opuestos. Fumar una pequeña cantidad de cannabis puede ser beneficioso, mientras que consumir una cantidad mayor a veces puede causar efectos secundarios que pueden variar en gravedad, desde levemente incómodos hasta casos raros que pueden requerir atención médica.

A continuación encontrarás una lista con los diez efectos secundarios más comunes que se producen por el consumo de cannabis, junto con consejos sobre cómo aliviar cada síntoma y prevenirlos tanto como sea posible.

Efectos secundarios leves del consumo de marihuana

Estos efectos secundarios son algunos de los más comunes y en general son transitorios: deben disminuir lentamente y luego desaparecer en pocas horas.

1- Ojos rojos

El cannabis puede actuar como vasodilatador, reduciendo la presión arterial al dilatar los capilares y los vasos sanguíneos. Esta dilatación aumenta el flujo sanguíneo que llega al área, causando enrojecimiento.

Se pueden usar gotas para los ojos para minimizar la incomodidad. También funciona beber agua para ayudar a restaurar la humedad de los ojos. Elegir variedades con alto contenido de cannabinoides menores como CBG o CBN también puede ayudar a reducir el enrojecimiento.

2- Boca seca

La boca seca se produce cuando los cannabinoides se unen a las glándulas submandibulares. Esto hace que las glándulas dejen de recibir mensajes del sistema nervioso indicándoles que produzcan saliva, lo que resulta en una disminución de la producción de saliva. 

Hay muchas formas diferentes de tratar la boca seca: puedes beber más agua, masticar trocitos de hielo, chicle o incluso consumir pastillas especiales diseñadas para combatir la sequedad bucal. También debes evitar el consumo simultáneo de alcohol o tabaco; o evitar las bebidas con altos niveles de taninos como el vino o ciertos tés, ya que estos también pueden resecar la boca. Usar un vaporizador, en lugar de fumar cannabis (después de cultivar nuestras semillas de marihuana), también puede ayudar a reducir la sequedad bucal.

3- Hambre intensa

Uno de los efectos secundarios del cannabis más representados es “el antojo” o un estado de hambre intensa irrefrenable. Esto ocurre porque el THC interactúa con los receptores en nuestro cerebro estimulando el sentido del olfato y el gusto. También puede aumentar la liberación de la hormona ghrelina, que estimula el hambre. El THC también aumenta la liberación de dopamina, lo que aumenta el placer de comer.

Sin embargo, ciertos cannabinoides tienen propiedades supresoras del apetito, como el THCV (tetrahidrocannabivarina). Las variedades ricas en CBD también pueden reducir el apetito ya que el CBD se une a los receptores CB1 del cuerpo que modulan la saciedad. Así, el CBD y el THCV actúan como antagonistas del CB1, bloqueando que otros compuestos se unan a ellos, lo que en teoría podría anular la capacidad del receptor CB1 para estimular el apetito.

4- Habilidades motoras lentas y tiempo de reacción

Algunos usuarios pueden experimentar tiempos de reacción más lentos al consumir cannabis (por eso no es recomendable fumar y conducir). Los tiempos de reacción dependen de varios factores y uno de ellos son los niveles de dopamina de un individuo, un neurotransmisor que juega un papel crucial en el movimiento voluntario.

El ejercicio es una forma en que puedes hacer que tu cuerpo produzca más dopamina. También puedes regular este efecto secundario simplemente controlando la dosis; o incluso con microdosis (consumiendo cantidades muy pequeñas de cannabis a lo largo del tiempo).

5- Somnolencia

Algunos pueden sentirse somnolientos después de consumir THC, lo que puede ser una bendición para dormir. Pero para otros, desarrollar somnolencia y letargo puede ser problemático, lo que lleva a una falta de motivación o funcionalidad.

Para aquellos que experimentan somnolencia después de consumir THC puede ser adecuado probar un tipo de variedad sativa o sativa dominante como alternativa, ya que tienden a ser más energizantes, revitalizantes y motivadoras.

6- Dolores de cabeza / aturdimiento / mareos

Es menos frecuente que otros efectos secundarios, pero los mareos pueden ocurrir en algunos usuarios y, a veces, están relacionados con la deshidratación o la falta de ingesta de líquidos. En otros casos, es simplemente la forma en que una disminución de la presión arterial hace que el cuerpo reaccione.

Si experimentas esta reacción, puedes decidir mantenerte alejado de ese tipo de variedad y método particular de consumo; y probar otra cosa en su lugar.

Efectos secundarios graves del consumo de cannabis

Los siguientes efectos secundarios pueden variar desde incómodos hasta aquellos que requieren atención médica seria. Si bien esto último es bastante raro, siempre debes tener cuidado al consumir cannabis.

7- Paranoia / ansiedad

La paranoia y la ansiedad son dos características típicas de los efectos secundarios más negativos del cannabis. Estos síntomas pueden ser leves para algunos o más drásticos en el caso de individuos vulnerables, como aquellos con ciertos trastornos de salud mental.

Afortunadamente, hay muchas cosas que puedes hacer para contrarrestar la paranoia y la ansiedad. Elige cepas ricas en CBD o con perfiles de terpenos con alto contenido de linalol, ya que potencialmente puede reducir los efectos negativos del THC en este aspecto. También puedes optar por consumir variedades que contengan Delta 8 THC en lugar del tradicional (y más psicoactivo) Delta 9 THC. Incluso muchos afirman que masticar granos de pimienta negra puede reducir los sentimientos de ansiedad asociados con estar demasiado colocado, ya que contienen el terpeno mirceno, conocido por sus propiedades calmantes y sedantes.

8- Aumento de la frecuencia cardíaca (taquicardia)

Algunos consumidores también pueden experimentar una frecuencia cardíaca aumentada o irregular (taquicardia) debido a las propiedades bifásicas del cannabis. El THC pasa de los pulmones al torrente sanguíneo y a todo el cuerpo. En cuestión de minutos, tu frecuencia cardíaca puede aumentar de 20 a 50 latidos por minuto. Ese latido cardíaco rápido puede continuar hasta dos o tres horas.

Lo primero que debes hacer cuando experimentas taquicardia es respirar profundamente. Recuerda que el cannabis es seguro de usar y nunca se han reportado muertes atribuidas únicamente al consumo de cannabis. También puedes emplear una variedad de técnicas que incluyen el uso de CBD, la respiración diafragmática, el yoga o incluso una ducha fría.

9- Náuseas y vómitos intensos

El consumo regular y prolongado de marihuana puede hacer que algunas personas desarrollen el llamado síndrome de hiperémesis cannabinoide, caracterizado por ciclos regulares e intensos de náuseas, vómitos y deshidratación, que a veces requieren atención médica de emergencia.

Solo hay una forma reconocida de “tratamiento” para el síndrome de hiperémesis cannabinoide, y es la interrupción del consumo de marihuana. Cuando se hace, se sabe que los pacientes se recuperan, pero esto puede llevar de unos pocos días a unos pocos meses.

10- Psicosis inducida

En raras ocasiones, el consumo de cannabis puede inducir un estado de psicosis en individuos con predisposición genética. Como resultado, los pacientes con un historial (familiar) de trastornos psicóticos, en particular, la esquizofrenia y el trastorno bipolar, deben someterse a un cuidadoso seguimiento psiquiátrico cuando usan cannabis. Además, es posible que el paciente sufra un episodio agudo de tipo psicótico (ansiedad y depresión), de corta duración, en individuos no predispuestos, especialmente cuando se toman dosis muy altas de THC.

Se necesita más investigación para comprender esta conexión. Así que si has experimentado síntomas psicóticos en el pasado, es absolutamente necesario hablar con un médico con experiencia en recomendar cannabis antes incluso de probarlo. Sin embargo, siempre puedes reducir las probabilidades de sufrir psicosis inducida optando por variedades de cannabis con alto contenido de CBD, CBG o CBN.

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