Cultivo vertical de marihuana: un método innovador, con muchos beneficios

Cultivo vertical de marihuana: un método innovador, con muchos beneficios

  • Los cultivadores son cada vez más creativos a la hora de desarrollar nuevos métodos de cultivo.
  • En este artículo te presentamos un método de cultivo que se empezó a utilizar hace años en EE. UU: el cultivo vertical.
  • Cada m2 aprovechable en el espacio de cultivo tiene la máxima importancia, y parece ser que la verticalidad podría ofrecer importantes beneficios con respecto a la optimización de la producción de nuestra planta favorita… ¡Sigue estas instrucciones!

El cultivo vertical de marihuana surgió de forma gradual en Estados Unidos, hace ya varios años, a raíz de la legalización en diferentes Estados del uso de la marihuana.

Es evidente que este método puede aportar muchos beneficios en un mercado legal en el que los espacios y los recursos repercuten de forma directa sobre el coste de la producción, y donde juegan un papel fundamental con respecto a la viabilidad económica de la industria de la marihuana.

La creciente y feroz competencia obliga a los actores del sector a innovar, llevando a cabo cambios a nivel estructural y conceptual en su forma de trabajar con la planta de marihuana.

Diseño de un cultivo vertical de marihuana

El cultivo vertical de marihuana consiste en utilizar la verticalidad disponible en el espacio de cultivo.

Estamos acostumbrados a concebir y repartir los cultivos en horizontal, pero esta opción propone trabajar a la inversa.

Para diseñar este tipo de cultivo es necesaria la instalación de una estructura con distintos niveles en los que se sitúan las mesas de cultivo sobre las que se colocan las plantas. Normalmente son rectangulares, con medidas idénticas, y están superpuestas unas sobre otras, distanciadas en base al espacio disponible en altura.

La distancia entre niveles es idéntica, con el objetivo de proporcionar cierta homogeneidad y de optimizar la producción de flores a nivel global.

Iluminación

Normalmente se utilizan lámparas LED, por su baja producción de calor, lo que permite situarlas cerca de las plantas, y porque el consumo de energía es muy bajo.

Por ello, este sistema de iluminación es la herramienta ideal para la superposición o apilamiento vertical de un cultivo de marihuana. Además, influye directamente en el funcionamiento de los sistemas de climatización y ventilación que se pondrán en marcha con menor frecuencia, y cuyo consumo será, por lo tanto, mucho menor.

Las lámparas CMH/LEC (Ceramic Metal Halide) ofrecen las mismas ventajas, y también se podrían utilizar en este tipo de cultivo, pero su tamaño y su funcionamiento no permiten colocarlas tan cerca de la planta como en el caso de las lámparas LED, y haría falta más espacio.

Las lámparas de vapor de sodio (HPS) no son aptas para el cultivo vertical excepto en el caso de los sistemas cilíndricos.

Sistema de riego

El diseño y la instalación del sistema de riego en un cultivo vertical entrañan un trabajo laborioso y complejo, sobre todo a escala profesional. El sistema de riego tiene que ser capaz de alimentar y humedecer las planta de marihuana en todos los niveles con la ayuda de una pompa de elevación, lo que obliga a aplicar técnicas profesionales.

Cuantos más niveles hay que regar, el funcionamiento del sistema es más complejo. Cada planta se alimenta a través de un gotero independiente que tiene que aportar la cantidad justa de solución nutritiva para que cada planta se alimente de forma adecuada y homogénea.

El suministro es una de las partes fundamentales, pero la evacuación de los residuos de la solución nutritiva es otro capitulo a tener en cuenta en un sistema de riego en circuito cerrado, sobre todo en los cultivos a gran escala.

La correcta gestión de los residuos es decisiva para preservar el entorno y para respetar las normas establecidas por las instituciones competentes.

Climatización y ventilación

El objetivo es conseguir una distribución homogénea a nivel climático en el espacio de cultivo. En un espacio vertical no es algo sencillo, ya que el aire caliente tiende a subir a la parte alta de forma natural. Este es el mayor problema, y para que todo vaya bien es fundamental encontrar el equilibrio climático en el espacio utilizado.

Genéticas

Hay que elegir variedades o genéticas con un crecimiento moderado, que no se estiren mucho en altura, como por ejemplo, Bubba Kush.

También es importante la elección de variedades productivas, con floración rápida. Así se optimizan el ritmo o número de cosechas anuales y sus rendimientos. Son tres criterios esenciales a tener en cuenta.

La elección tendrá que estar orientada a variedades o híbridos con dominancia Indica, cuya producción esté situada en un nivel superior. Se trata de una decisión crucial, ya que es determinante en este tipo de proyecto.

También hay que establecer zonas de producción monovarietales bien definidas, o, en la medida de lo posible, utilizar genéticas con características muy cercanas o similares para asegurar resultados homogéneos en su conjunto.

Sustrato

En la mayor parte de cultivos verticales, se utilizan bloques de lana de roca, en particular por su gran capacidad de aireación, lo que acelera los metabolismos de la planta a nivel global.

Además, si el riego está bien gestionado, ayudan a reducir el riesgo de aparición de plagas y enfermedades.

Otra ventaja es, sin lugar a dudas, su peso, mucho más ligero, lo que permite el ahorro en las infraestructuras utilizadas.

En algunos de estos cultivos se utiliza también tierra como soporte de cultivo, y hay que reconocer que también ofrece buenos resultados.

La tierra tiene más trabajo de mantenimiento, pero, en contrapartida, su efecto tampón puede ofrecer ventajas, no obstante, no es tan interesante para este tipo de cultivo en comparación con los bloques de lana de roca que cuentan con valores añadidos consistentes.

Las ventajas del cultivo vertical

Las principales ventajas de este método son las siguientes:

  • Máximo aprovechamiento del espacio vertical.
  • Mejora de la producción.
  • Acelera los ciclos de cultivo.
  • Optimización de los costes de producción.
  • Ahorro energético global de entre un 50 y un 60%.

Desventajas del cultivo vertical

Las principales desventajas de este método son las siguientes:

  • Gran inversión inicial.
  • Dificultades en el control de las condiciones climáticas.
  • Mayor posibilidad de riesgo de accidente.
  • Se requiere el máximo control de todos los elementos presentes en el cultivo.
  • Gran dedicación a trabajos de mantenimiento.

Principales modalidades de cultivo vertical

A continuación te presentamos 3 de los principales sistemas de cultivo vertical:

1) Sistema de apilamiento vertical

El sistema de apilamiento vertical es seguramente el más utilizado, ya que es el más sencillo, el más eficaz y el más adaptable.

Se trata de montar y superponer varios niveles de estantes, instalar en cada uno de ellos los sistemas de iluminación y de riego, y posteriormente colocar las plantas.

Dependiendo del espacio disponible entre cada nivel, se pueden utilizar clones con el método de cultivo SOG (Sea Of Green) en el que el periodo de crecimiento es casi inexistente.

Si la distancia es mayor, se puede trabajar con variedades que se estiren más en altura, pero habrá que realizar la poda apical u otras técnicas adecuadas a cada situación.

Para favorecer la producción en la parte superior, la poda o limpieza de la parte inferior de las plantas debe ser sistemática. Es la mejor forma de controlar el tamaño y de optimizar los rendimientos.

2) Columna vertical

En este caso, las plantas de marihuana se desarrollan sobre el lateral de la columna, donde el riego está asegurado a través de una técnica que se encuentra a medio camino entre la técnica NFT (Nutrient Film Technique) o técnica de la película nutritiva, y el sistema aeropónico clásico.

Esta técnica facilita el suministro exacto de agua y nutrientes, con abundante oxígeno para acelerar los metabolismos de la planta.

3) Sistema cilíndrico con iluminación central

Este sistema es conocido desde hace más de veinte años.

Pero nunca ha tenido mucho éxito a nivel comercial porque su funcionamiento es demasiado complicado para el cultivador medio.

Las plantas se cultivan en un sistema hidropónico cilíndrico vertical, que puede ser giratorio, cuya fuente lumínica proviene de una única lámpara HPS situada en el centro.

Se trata de un sistema que puede resultar muy eficaz, no obstante, requiere un nivel de control y de mantenimiento demasiado exigente para los cultivadores.

Normalmente su mayor problema se produce con el riego ya que aparecen fugas e incluso inundaciones.

Por eso, a principios de los años 2000 todos soñábamos con ver en nuestro growshop favorito “uno de esos sistemas salidos de los laboratorios de la NASA”, pero solo era un sueño porque la cruda realidad viene acompañada de muchas desilusiones en este caso…

LEAVE A COMMENT

Your email address will not be published. Required fields are marked *